Wenceslao Cruz Blanco

Wenceslao Cruz Blanco

«La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla.»

José Martí­

Teléfono de contacto: +34 91 771 0220


Web www.wenceslaocruz.blogspot.com

Enlaces

Unión Liberal Cubana

Libertad Digital

Info Medio

El Semanal Digital

Misceláneas de Cuba

viernes, marzo 10, 2006

El embajador cubano en España se quita la máscara

El embajador cubano en España, Alberto Velazco San José, en entrevista concedida a La Nueva España de Oviedo ha mostrado la máscara de la llamada "revolución" cubana, una máscara agrietada por masacres, fusilamientos y juicios sumarios contra su propio pueblo. Pero aún hoy hay quienes se niegan a ver el rostro de una de las más terribles dictaduras del hemisferio y del mundo.

En la entrevista publicada en la sección Asturias (edición del 09-03-2005), del periódico del Principado, el representante de la tiranía cubana no tiene reparos en reconocer que existe prostitución en Cuba (cuando la compara con la de España, al expresar que «en España hay entre 300.000 y 500.000 prostitutas y nadie habla de turismo sexual»), ni en negar la represión al decir que «en Cuba nunca nadie ha podido presentar un caso de desaparecidos, no hay personas que se suicidan en las cárceles y nunca se ha visto a un policía tirando gases lacrimógenos».

Tiene razón el Sr. Velazco, es conocido que en Cuba nadie puede presentar nada: lo presentado, aunque sea amparándose hasta en su propia y represiva Constitución, no es ni respetado, como ha sucedido con el Proyecto Varela. Pero internacionalmente sí se presentan condenas y se denuncian los desmanes del régimen cubano, aunque algunos jueces de países democráticos como España rechacen, por motivos de diverso tipo ajenos al propio hecho delictivo, querellas criminales bien documentadas y con pruebas contra los responsables de esos crímenes.

Es una lástima que el embajador Velazco no haya leído el impecable informe del Dr. Armando Lago y María Werlau donde se anotan los nombres y las circunstancias en que fueron ejecutadas, desaparecidas o asesinadas unas diez mil personas a manos de los agentes de la dictadura, número de víctimas tres veces mayor, por cierto, que las atribuidas, con razón, a la dictadura de Pinochet.

Resulta curioso también que el embajador Velazco pida el fin de las leyes especiales que permiten trabajar a los inmigrantes cubanos ilegales que llegan al territorio norteamericano, precisamente cuando todos los gobiernos iberoamericanos le están solicitando a Washington que promulgue las mismas disposiciones para proteger a sus ciudadanos ilegales en Estados Unidos. Es como si los embajadores de Ecuador, Perú y Colombia le reclamaran al gobierno español que persiguiese a los inmigrantes sin visa que llegan a estas tierras y les prohibiera legalizar su situación para que vivan en el mayor desamparo.

La desmemoria interesada del diplomático cubano ante crímenes como el del remolcador 13 de Marzo, el derribo de avionetas civiles en aguas internacionales, las torturas a los presos políticos y otros que han dejado los 47 años en el poder de Fidel Castro, no es razón suficiente para que un representante diplomático, sin la prudencia que debía caracterizarle, se arriesgue a desvelar los lazos que le unen a los batasunos (que coincidentemente se manifiestan ese día), acusando al gobierno español de ser responsable del suicidio reciente de un etarra en la cárcel, cuando asegura que en Cuba «no hay personas que se suicidan en las cárceles» en clara alusión a ese hecho.

La defensa del Sr. Embajador a la utilización de la pena de muerte en caso de que la "revolución" - entiéndase dictadura- se encuentre en peligro (cuando expresa: «si para defender la revolución cubana nos tenemos que ver en la amarga necesidad de aplicar la pena de muerte, no nos temblará la mano»), no es sino la muestra fehaciente del peligro real al que la disidencia y los opositores pacíficos dentro de Cuba se enfrentan cada día. Si un régimen es capaz de condenar a 20 años de prisión por ejercer un periodismo no oficialista es evidente que para "merecer" la pena máxima con hacer un poco más sería suficiente. Lo que para el mundo democrático pudiera ser un derecho ciudadano para Cuba podría ser un delito pagado con la muerte.

Las propias palabras del Sr. Velazco descubren la verdadera naturaleza de un régimen que será cuestionado y posiblemente condenado nuevamente por violación a los derechos humanos en la próxima sesión de la Comisión de Derechos Humanos que comienza sus deliberaciones el próximo lunes 13 de marzo. Y digo posiblemente porque aunque la máscara ya apenas oculta el verdadero rostro del despotismo, la propia Comisión la integran países que no dan su voto analizando los hechos y las pruebas, sino sus propios intereses. Los recursos energéticos de países como la Venezuela de Chávez y la Bolivia de Evo Morales, que apoyan incondicionalmente a la dictadura cubana, constituyen un método chantajista eficaz en los actuales momentos de crisis energética.

2 Comments:

Anonymous Martha Colmenares said...

A propósito:
Manifestación en Madrid a tres años del inicio de la Primavera Negra de Cuba.
Realizado un acto en Madrid de solidaridad con los presos de conciencia cubanos y Venezuela representada por nuevas generaciones, de la "Plataforma Democrática", también estuvo presente y habló. Así como las Damas de Blanco y por cada uno de los presos políticos cubanos que se iban nombrando uno a uno se pedía: "¡Libertad!"

Mi agradecimiento a Wenceslao Cruz por el envío del video y gráficas los cuales he poesteado en mi blog.
"Un dictador es un terrorista que pasa por Jefe de estado". !Viva Cuba Libre!
Un abrazo, Martha Colmenares
EN LA CAMPAÑA CUBANA POR LA LIBERTAD DE LOS PRISIONEROS POLÍTICOS DE CUBA y VENEZUELA: "Acuérdate de los presos como si tú también lo estuvieras" (Hebreos 13-3)

10:17 a. m.  
Anonymous Pay said...

Ni comparto ni ataco tus ideas, me parecen muy respetables, pero me da un poco de miedo el tono totalitarista y fanático que empleas, bro. Deberías darte cuenta que por ese camino acabas pareciéndote demasiado a los que más odias.

1:10 p. m.  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home